AGIP · PATENTE CABA
AGIP patente CABA: cómo consultar el impuesto del automotor en la Ciudad
Si buscás "AGIP patente" o "AGIP automotor CABA", estás buscando el organismo que cobra la patente de los autos radicados en la Ciudad de Buenos Aires. Acá te explicamos qué es AGIP, qué administra de verdad, cómo se consulta la deuda por dominio y —clave si estás por comprar un usado— qué mirar antes de poner la plata. Sin cifras de memoria y sin humo.
Datos verificados · fuente oficial · 2026

Qué es AGIP y qué administra en la Ciudad
AGIP es la sigla de Administración Gubernamental de Ingresos Públicos, el organismo de recaudación del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Dicho simple: es el brazo que cobra los impuestos dentro de la Ciudad, el equivalente porteño a lo que ARBA es en la provincia de Buenos Aires o la ATM en Mendoza. Entre los tributos que administra están Ingresos Brutos, el ABL de los inmuebles, el impuesto de Sellos y —lo que nos ocupa en esta página— el impuesto a los vehículos, que todo el mundo conoce como la 'patente'.
Cuando alguien busca 'AGIP patente' o 'AGIP automotor CABA', casi siempre está buscando exactamente eso: el organismo que liquida y cobra la patente de los autos radicados en la Ciudad. La lógica es territorial. Si tu auto tiene domicilio de radicación en CABA, su patente la administra AGIP; no la provincia de Buenos Aires, ni un municipio del conurbano, ni el registro automotor nacional. AGIP es la autoridad de aplicación del tributo dentro de los límites de la Ciudad, y es la fuente oficial del estado de cuenta de cada dominio porteño.
El impuesto a los vehículos: cómo funciona la patente porteña
La 'patente' es, en rigor, el impuesto a los vehículos: un tributo anual que grava a los autos radicados en la jurisdicción. En CABA lo definen el Código Fiscal y la Ley Tarifaria de la Ciudad, que se actualizan cada período, y AGIP es quien lo liquida y lo cobra. En líneas generales, el monto surge de aplicar una alícuota sobre la valuación del vehículo. No vamos a tirar cifras de memoria acá, porque tanto la valuación como la alícuota cambian según el año y la categoría del auto: lo correcto siempre es tomar los valores vigentes del período que corresponda, no un número viejo.
El impuesto se abona habitualmente en cuotas a lo largo del año, con un calendario de vencimientos que publica el propio organismo, y suele existir la opción de un pago anual adelantado. Para entender la deuda, lo que importa es esto: cada cuota que no se paga queda registrada contra el vehículo y genera intereses hasta que se cancela. Un mismo auto puede arrastrar cuotas de varios períodos acumuladas, y esa suma es justamente lo que aparece cuando consultás la deuda de patente por dominio.
La deuda de patente sigue al auto, no a quien la generó
Acá está la regla que más conviene tener clara, sobre todo si estás por comprar un usado: la deuda de patente sigue al dominio. Es una carga del vehículo, no una cuenta personal del titular que la dejó impaga. Si un auto acumuló cuotas sin pagar y cambia de dueño, esa deuda viaja con el auto hasta que alguien la cancela. Quien compra sin verificar puede terminar pagando patentes de un período en el que ni siquiera era el propietario.
Hay un segundo efecto igual de importante: para poner el auto a tu nombre, el registro pide el libre deuda del tributo. Con deuda, la transferencia se inscribe igual, pero te retienen la documentación del auto hasta que se pague. Es decir, no es algo que 'se arregla después': una deuda vieja de patente te deja con el auto a tu nombre y sin papeles. Por eso es de las primeras cosas que conviene mirar antes de firmar, y no una sorpresa para descubrir con el auto ya entregado.
Ojo: AGIP cobra la patente, no las fotomultas
Una confusión muy común entre quienes buscan 'AGIP' es meter todas las deudas del auto en la misma bolsa. Conviene separarlas. AGIP administra la patente —el impuesto a los vehículos— y otros tributos de la Ciudad, pero las infracciones de tránsito no las maneja AGIP. Las fotomultas por exceso de velocidad, mal estacionamiento o cruzar un semáforo en rojo van por otra vía dentro del Gobierno de la Ciudad, con su propio régimen de actas, su controlador de faltas y su propio canal de consulta.
La distinción importa porque son dos deudas distintas, con orígenes distintos, y un auto puede estar impecable con una y arrastrar la otra. Cuando revisás un usado porteño, la patente de AGIP y las multas de tránsito son dos casilleros separados: conviene chequear los dos. Dar por saldada la patente no dice absolutamente nada sobre las infracciones, y al revés. Tratarlas como si fueran lo mismo es la forma más fácil de llevarse una sorpresa.
Cómo consultar la deuda de patente de CABA por dominio
El propio AGIP es la autoridad que publica el estado de cuenta del impuesto a los vehículos de la Ciudad: con los datos del vehículo se accede al detalle de cuotas y períodos adeudados. Esa es la fuente oficial del dato, la referencia de la que sale la información de patente de cualquier auto radicado en CABA. Como toda fuente oficial, es la que manda sobre el saldo real.
Lo que hacemos en PatenteDigital es entregarte esa consulta directamente por dominio, sin que tengas que armar el rompecabezas: tipeás la patente y verificamos la deuda de patente de CABA del auto. Es una de las jurisdicciones donde tenemos cobertura directa, así que para un vehículo porteño el saldo de patente lo ves de una.
Y acá va el consejo honesto: la patente es una pieza del cuadro, no el cuadro completo. Que la deuda esté al día no te dice si el auto tiene una prenda viva, un embargo, una denuncia de venta o si quien te lo vende es realmente el titular registral. Por eso el saldo de patente conviene leerlo junto con el resto del historial del dominio.
Si estás por comprar un usado en CABA
Para un comprador, la patente que administra AGIP es el punto de partida, no el final del control. Un auto radicado en la Ciudad puede tener la patente impecable y, aun así, arrastrar cosas que no se ven manejando: cuotas de otra jurisdicción si antes estuvo radicado en otro lado, multas de tránsito porteñas o de otras provincias, una prenda de un crédito que nunca se canceló, o un titular que no coincide con quien te lo está ofreciendo.
La forma sensata de comprar un usado en CABA es cruzar todo por el dominio antes de señar: la deuda de patente de CABA, el Informe de Dominio nacional con titular, prendas, embargos e inhibiciones, la radicación real del vehículo y el resto de las deudas asociadas al auto. Esa es la segunda mitad de la compra —la que no se ve con los ojos ni con una vuelta a la manzana—. Verificarla antes te deja negociar con datos concretos o frenar a tiempo, en lugar de heredar el problema con el auto ya a tu nombre.

En CABA, AGIP cobra la patente y la deuda queda pegada al auto, no a quien la generó. Por eso, antes de comprar un usado porteño, el dominio manda.
Qué revela el informe del vehículo
Un solo PDF cruza lo que hoy está partido en decenas de organismos. Esto es lo que vas a ver:
Cómo se hace, paso a paso
Preguntas sobre AGIP
Lo que la gente pregunta antes de comprar.
¿Qué es AGIP y qué tiene que ver con la patente?
¿La deuda de patente de CABA sigue al auto o al dueño anterior?
¿AGIP también maneja las multas de tránsito?
¿Puedo consultar la deuda de patente de un auto de CABA por dominio?
¿Alcanza con que la patente esté al día para comprar tranquilo?
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Fuentes oficiales citadas como referencia · patentedigital.com