OPINIONES · PROBLEMAS · QUÉ REVISAR — CHEVROLET TRACKER
Chevrolet Tracker usada: opiniones reales, fallas por año y qué conviene comprar
La Tracker es de las SUV chicas más vendidas del país, así que usadas hay para tirar al techo y los precios acompañan. Pero ojo: hay dos autos muy distintos bajo el mismo nombre, y el 1.2 turbo esconde una correa de distribución bañada en aceite que, si el dueño anterior no la cambió a tiempo, te puede arruinar el motor. Acá te contamos qué mirar antes de sellar la seña.
Opiniones reales, fallas comunes y seguridad · 2026

Sí, es una compra recomendable siempre que sea la generación nueva (2020+) con el 1.2 turbo y, sobre todo, con la correa de distribución bañada en aceite documentada. Con ese papel en la mano es una SUV cómoda, moderna, con buena caja automática y reventa sólida. Sin ese papel, cualquier chollo es una trampa.
Opiniones: qué dicen los dueños del CHEVROLET TRACKER
Los dueños coinciden en que la Tracker (la nueva, 2020 en adelante) es cómoda, espaciosa para el segmento, anda muy suave y el 1.2 turbo empuja bien y toma poca nafta para lo que rinde. La caja automática de 6 marchas es de las mejor valoradas del segmento por lo suave y sin los tironeos de una CVT. Del lado de las quejas, lo que más aparece es la pantalla MyLink: se cuelga, se reinicia sola y da problemas de sincronización con Android Auto/CarPlay, sobre todo en las primeras camadas. La suspensión "flota" mucho y la dirección es muy asistida y desconectada, así que quien busca manejo deportivo se va a decepcionar. Y el tema serio, del que casi nadie habla en la publicación: la correa de distribución sumergida en aceite del 1.2 turbo, que hay que cambiar sí o sí en tiempo y con repuesto original. La Tracker vieja (1.8 nafta, 2013-2016) suma fama de tragona y de cajas automáticas flojas.
Problemas comunes del TRACKER usado
Correa de distribución bañada en aceite (el punto crítico) — 1.2 turbo (2020 en adelante). El 1.2 turbo de 3 cilindros usa una correa de distribución sumergida en aceite, no cadena. Con los kilómetros la goma se degrada, larga partículas que contaminan el aceite y pueden tapar la toma de la bomba, dejando el motor sin lubricación. Chevrolet habla de intervalos largos (80.000-150.000 km), pero los mecánicos la cambian a los 50.000-70.000 km sí o sí, y solo con kit original: hay reportes de reemplazos truchos que hacen ruido al mes. Pedí comprobante del último cambio; si no lo tiene, presupuestá el trabajo completo antes de comprar.
Consumo de aceite y presión de lubricación — 1.2 turbo (2020 en adelante). Algunos dueños del 1.2 turbo reportan consumo de aceite más alto de lo normal y problemas con la tapa/válvula de distribución que no sostiene bien la presión. Se agrava justamente cuando la correa bañada ya está gastada. Revisá nivel de aceite en frío y fijate que no aparezca la testigo de presión.
Pantalla MyLink que se reinicia y falla con Android Auto — 1.2 turbo (2020-2022 principalmente). Es la queja número uno de la Tracker nueva: la pantalla central se cuelga, se reinicia sola, pierde el espejado del celular o los sensores de estacionamiento tiran error. Molesto más que grave, y en las camadas más nuevas mejoró por actualizaciones de software. Probá el espejado con tu propio cable antes de comprar.
Consumo alto y caja automática floja en la Tracker vieja — 1.8 nafta (2013-2016). La primera Tracker (1.8 nafta aspirado, importada de Corea) arrastra fama de tragona en ciudad y de caja automática con fallas y tirones, sobre todo con muchos kilómetros. Si mirás una de estas, la manual envejece bastante mejor que la automática.
Arranque en frío y sensores de temperatura (motor 1.8) — 1.8 nafta (2013-2016). En la 1.8 aparecen carraspeos y tironeos al arrancar en frío, y reemplazos repetidos de termostato/sensor de temperatura, con recalentamientos si se descuida. El filtro de nafta va dentro del tanque, así que cambiarlo obliga a bajar el tanque: trabajo caro que muchos postergan.
Fallas eléctricas puntuales — Ambas generaciones. Aparecen reportes de contactos intermitentes en el módulo de dirección asistida, bobinas de encendido por bujías gastadas y motoventiladores que fallan temprano. Nada epidémico, pero revisá que no haya testigos encendidos ni ruidos raros de electroventilador.
Qué años del TRACKER comprar y cuáles evitar
Los mejores años: Para uso real, la generación nueva 2022 en adelante es la apuesta más segura: el 1.2 turbo con caja automática de 6 marchas ya venía con el software de pantalla más maduro y todavía le queda vida útil larga si la correa bañada se respetó. Un 2023-2024 con service oficial al día y bajo kilometraje es el punto dulce. La versión con caja automática es la que casi todos buscan y la que mejor reventa tiene.
Años y versiones a evitar: Deshonesto sería no decírtelo: cualquier 1.2 turbo (2020-2021 sobre todo) SIN comprobante del cambio de correa de distribución bañada en aceite es una bomba de tiempo, no importa qué lindo esté por fuera. Y de la Tracker vieja, esquivá las 1.8 automáticas 2013-2016 con muchos kilómetros: suman consumo alto, caja floja y repuestos de importación cada vez más difíciles. Las 2020-2021 nuevas también fueron las más afectadas por los cuelgues de MyLink.
Qué versión conviene: En usados, la LTZ es el equilibrio ideal: suma llantas de 17", cámara de retroceso y alerta de punto ciego sin irse de precio. La LT es la de entrada, correcta si priorizás mecánica turbo y seguridad al menor precio. La RS es puro paquete estético (negro brillante, techo panorámico) y la Premier es el tope con toda la seguridad activa. Todas las nuevas son automáticas 1.2 turbo; ya no hay manual.
Qué revisar antes de comprar un TRACKER usado
- Comprobante del cambio de correa de distribución bañada en aceite: Es LO más importante del 1.2 turbo. Sin factura del cambio con kit original, asumí que hay que hacerlo ya y descontalo del precio; un motor sin lubricar por correa degradada es pérdida total.
- Nivel y color del aceite en frío: Aceite muy bajo o con brillos/partículas delata consumo alto o correa bañada desintegrándose. Es un chequeo de 2 minutos que te ahorra un motor.
- Pantalla MyLink y espejado del celular: Probá Android Auto/CarPlay con tu cable, tocá todos los menús y fijate que no se reinicie. Es la falla más común de la Tracker nueva y arreglarla puede implicar cambiar el módulo.
- Comportamiento de la caja automática en frío: En la 1.8 vieja las automáticas tironean; en la nueva la de 6 marchas debe ser suave. Probá acelerones y retenciones sin golpes ni patinadas.
- Testigo de temperatura y funcionamiento del electroventilador: El 1.8 tiene historial de termostatos y sensores de temperatura; confirmá que llega a temperatura normal y el ventilador corta bien, sin recalentar en ralentí.
- Ruido del motor en ralentí (cascabeleo): Un traqueteo metálico en frío o a bajas vueltas en el 1.2 turbo puede ser tensor/correa de distribución gastada. Escuchalo con el capó abierto antes de arrancar en caliente.
- Testigos de check engine y dirección: Aparecen check engine permanentes por combustión y contactos intermitentes en el módulo de dirección asistida. Un scanner rápido te muestra códigos que el vendedor tal vez borró.
Mantenimiento, repuestos y consumo
Service oficial cada 10.000 km o un año. La clave del 1.2 turbo es el aceite: usá siempre el grado que pide (5W30 de calidad) y no estires los cambios, porque de eso depende directamente que la correa bañada dure. Presupuestá el cambio del kit de distribución bañado en aceite entre los 50.000 y 70.000 km, con repuesto original: es un trabajo caro pero innegociable. Bujías y filtros al día para no forzar bobinas. En la 1.8 vieja, tené en cuenta que el filtro de nafta va dentro del tanque (cambio caro) y que los repuestos de importación se consiguen cada vez menos.
El CHEVROLET TRACKER frente a su competencia
Su rival directo es la Volkswagen T-Cross, otra B-SUV brasileña turbo y de las más vendidas. Siendo honestos: la T-Cross gana en calidad percibida del interior, en manejo (suspensión más firme, dirección más precisa) y tiene un baúl más grande (420 vs 393 litros). La Tracker responde con un motor 1.2 turbo con más carácter, una caja automática de 6 marchas muy elogiada frente a la caja de la VW, mejor equipamiento por el mismo precio y una estética más deportiva. En confiabilidad ambas comparten el mismo talón de Aquiles del downsizing: correas bañadas en aceite y motores turbo de 3 cilindros que exigen mantenimiento prolijo. Si priorizás terminaciones y andar, T-Cross; si querés más equipo, mejor caja automática y cuota más amable, Tracker.
¿Conviene comprar un CHEVROLET TRACKER usado? El veredicto
Sí, es una compra recomendable siempre que sea la generación nueva (2020+) con el 1.2 turbo y, sobre todo, con la correa de distribución bañada en aceite documentada. Con ese papel en la mano es una SUV cómoda, moderna, con buena caja automática y reventa sólida. Sin ese papel, cualquier chollo es una trampa.
Para quién sí: Para el que quiere una SUV chica cómoda, con buen equipamiento y caja automática suave para ciudad y ruta tranquila, y que va a respetar los services. Ideal familia primeriza o uso urbano diario.
Para quién no: Para el que busca manejo deportivo (flota y la dirección es anestesiada), para quien no piensa hacer el mantenimiento del turbo a rajatabla, o para el cazador de gangas: en esta SUV el precio bajo casi siempre esconde la correa sin cambiar.
Cuánto vale un TRACKER usado hoy
Antes de negociar, pasá por nuestra tabla de valuación oficial por año de la Chevrolet Tracker: te muestra el rango de precios real según año y versión para que sepas si el que estás mirando está caro, en precio o sospechosamente barato (muchas veces lo barato esconde correa sin cambiar o kilómetros retocados).
Antes de ofertar, mirá la valuación fiscal oficial por modelo y año para no pagar de más — y recordá que el precio de aviso no dice nada de la historia legal del auto.
Seguridad y recalls del CHEVROLET TRACKER
Seguridad: qué significan las 5 estrellas LatinNCAP
El Chevrolet Tracker fue evaluado por LatinNCAP en su ensayo de 2022 y obtuvo 5 estrellas, que es el máximo puntaje que otorga el organismo. En criollo: significa muy buena protección para los ocupantes en los escenarios de choque que se ensayan (impacto frontal, lateral, protección de adultos y de niños). Es un resultado sobresaliente y habla bien del diseño estructural del modelo.
Ahora, un par de aclaraciones honestas para que no te vendan humo. Primero, ese puntaje corresponde a la versión y configuración que LatinNCAP ensayó en 2022. Las 5 estrellas describen al modelo/versión probado, no necesariamente a cada variante ni a cada año de fabricación con equipamiento distinto. Si estás mirando una versión más básica o un año diferente, el equipamiento de seguridad puede variar.
Segundo, y esto es clave: el ensayo mide el diseño del auto nuevo, no el estado de la unidad usada que tenés adelante. Un Tracker con 5 estrellas de fábrica, pero con airbags ya disparados y mal reparados, cinturones dañados o una estructura chocada y mal enderezada, ya no te da la misma protección. Las estrellas son del modelo; la seguridad real también depende de cómo llegó esa unidad concreta hasta hoy.
Recalls del Tracker en Argentina: qué campañas hay
Tener recalls no convierte a un auto en "malo". Un recall (o campaña de seguridad) es cuando la propia terminal detecta un defecto en cierto lote y llama a revisión para corregirlo sin cargo. Es, en el fondo, una señal de que el fabricante se hace responsable. El Tracker registra varias campañas oficiales en Argentina a lo largo de los años (del orden de diez campañas entre sus distintas series). Repasemos dos de las más serias.
Sensor de impacto de airbag (unidades del año 2026). En esta campaña se detectó que ciertos sensores quedaron con una orientación incorrecta. El riesgo es concreto: ante una colisión, los airbags frontales podrían no accionar como deberían. Es un punto sensible porque el airbag es justamente el sistema que te protege en el peor momento, así que si una unidad está alcanzada, corregirlo no es opcional.
Brazo de suspensión delantero (unidades del año 2020). Acá el problema es una soldadura fuera de especificación en el brazo de suspensión delantero. Si falla, la pieza puede fracturarse y llegar a separarse del vehículo, con la pérdida de control que eso implica. Suena feo, y por eso la campaña existe: la marca reemplaza o repara el componente afectado sin costo para el dueño.
En los dos casos el procedimiento es el mismo: Chevrolet notifica a los titulares de las unidades afectadas y el arreglo se hace en la red oficial sin cargo. Lo importante no es asustarse por la lista, sino saber si la unidad que estás por comprar está incluida y, en ese caso, si la campaña ya se hizo o sigue pendiente.
Lo que vende sin mentir: el recall es por unidad, no por modelo
Acá está el dato que la mayoría pasa por alto. Un recall no afecta a "todos los Tracker": afecta a años y lotes de fabricación puntuales. Que exista una campaña por el sensor de airbag en unidades 2026 no dice nada sobre un Tracker 2019, y al revés. Por eso es un error tanto descartar el modelo entero como asumir que "seguro ya está arreglado".
La única forma seria de saberlo es verificar la unidad concreta por su dominio (la patente), que está atado al VIN del vehículo. Con esos datos se puede consultar si ese auto puntual figura con una campaña de seguridad pendiente o ya realizada.
Ese chequeo lo hacés con un Informe de Dominio. Además de los recalls, el informe te dice quién es el titular real, si tiene deuda de patentes, multas, estado de VTV y si figura con prendas o embargos. Es decir, en un solo trámite confirmás la parte de seguridad (campañas pendientes) y la parte legal/administrativa (que no estés comprando un problema). En PatenteDigital podés pedir ese informe online con el dominio del auto.
Regla de oro: no compres por lo que "dicen" del modelo, comprá con la información de esa patente en la mano. Un Tracker puede ser 5 estrellas y aun así tener una campaña sin hacer; o puede tener todo al día. La diferencia la ves en el papel, no en la charla con el vendedor.
Checklist antes de comprar un Tracker usado
Con la seguridad y los recalls claros, este es el repaso mínimo antes de poner la plata sobre un Tracker usado:
Mecánica y service: pedí el historial de mantenimiento. El Tracker suele venir con motores turbo chicos que rinden bien pero exigen aceite y filtros al día. Revisá que los cambios estén hechos en tiempo y forma, y escuchá el motor en frío buscando ruidos raros o testigos encendidos en el tablero.
Los puntos de los recalls: encendé el auto y fijate que el testigo de airbag apague con normalidad (no debe quedar prendido). En la suspensión delantera, prestá atención a ruidos secos en los pozos o al doblar; ante la duda, subilo a un elevador con un mecánico de confianza.
Estructura y choques: mirá parejo los paños de pintura, la tornillería de guardabarros y capó, y las alfombras por humedad. Un auto bien chocado y mal reparado pierde justamente las 5 estrellas que lo hacían seguro.
Papeles al día: verificá titular, deuda de patentes, multas, VTV vigente y que no tenga prendas ni embargos. Todo eso, más las campañas pendientes, sale en el Informe de Dominio antes de transferir.
Entonces, ¿es confiable el Tracker?
¿Es confiable el Chevrolet Tracker? Sí, con matices honestos. Es un SUV con muy buena nota de seguridad (5 estrellas LatinNCAP 2022) y con campañas de recall que, lejos de ser una mancha, muestran que los defectos detectados tienen solución oficial y gratuita.
La clave no es el modelo en abstracto, sino la unidad concreta. Antes de firmar, confirmá por el dominio que ese Tracker puntual no tenga campañas pendientes ni sorpresas legales. Con las estrellas del modelo, el service al día y el informe limpio, estás comprando tranquilo.
Otras fichas Chevrolet
Cada ficha trae lo que falla de verdad en ese modelo, dicho por sus dueños: no un puntaje.
El Chevrolet Tracker en los datos del Registro del Automotor
En lo que va de 2026 (enero a septiembre) se inscribieron 12.183 transferencias de Chevrolet Tracker usados: es el puesto 27 entre los usados más vendidos. Se anotaron 91 denuncias de robo, hurto o retención indebida, 7,5 cada 1.000 vendidos (puesto 57 entre los autos más robados).
Fuente: DNRPA, datos abiertos (datos.jus.gob.ar). Cuenta todas las versiones que el Registro informa con ese nombre. Se actualiza cada mes.

Un recall no condena al modelo entero: aplica a lotes y años puntuales. La pregunta real es si ESA unidad tiene la campaña hecha o pendiente.
Qué revela el informe del vehículo
Un solo PDF cruza lo que hoy está partido en decenas de organismos. Esto es lo que vas a ver:
Cómo se hace, paso a paso
Preguntas sobre el CHEVROLET TRACKER
Lo que la gente pregunta antes de comprar.
¿Qué años de la Chevrolet Tracker conviene evitar?
¿La Chevrolet Tracker tiene cadena o correa de distribución?
¿Es confiable el motor 1.2 turbo de la Tracker?
¿Cuántos kilómetros aguanta una Chevrolet Tracker?
¿Tracker o T-Cross, cuál conviene comprar usada?
¿La caja automática de la Tracker da problemas?
¿Cómo sé si una Tracker usada no tiene deuda o problemas de papeles?
¿Cuántas estrellas de seguridad tiene el Chevrolet Tracker?
¿El Chevrolet Tracker tiene recalls en Argentina?
¿El recall del airbag afecta a todos los Tracker?
¿Cómo sé si un Tracker usado tiene un recall pendiente?
¿El arreglo de un recall se paga?
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Fuentes oficiales citadas como referencia · patentedigital.com