OPINIONES · PROBLEMAS · QUÉ REVISAR — RENAULT ALASKAN
Renault Alaskan usada: opiniones, problemas comunes y qué año conviene comprar
Si estás por cerrar una Alaskan usada, primero entendé una cosa: es una Nissan Frontier con moño de Renault. Misma planta de Córdoba, mismo chasis D23, mismo motor 2.3 biturbo. Eso tiene un lado bueno (repuestos y mecánica conocida) y un par de puntos finos que conviene mirar de cerca antes de firmar.
Opiniones reales, fallas comunes y seguridad · 2026

Sí, conviene como compra inteligente si sabés lo que estás comprando: una mecánica de Nissan Frontier a precio de Renault, con la pickup más cómoda del segmento, siempre que revises el chasis trasero y el historial del 2.3. Es una oportunidad para el que prioriza uso sobre reventa.
Opiniones: qué dicen los dueños del RENAULT ALASKAN
Los dueños coinciden en que la Alaskan es la pickup más cómoda de andar del segmento: la suspensión trasera multilink con espirales (en vez de elásticos como la Hilux o la Ranger) la hace mucho más "auto" en ruta y ripio, con la cabina bien terminada y buen equipamiento en las versiones Intens e Iconic. El 2.3 biturbo de 190 CV empuja parejo y anda sobrado. Lo que critican: al ser Renault, se paga mucho menos que una Hilux o Frontier equivalente pero también se revende peor, así que sabés que la comprás para usarla, no para especular. También aparecen quejas por la multimedia que se cuelga, por el consumo real cuando la exigís cargada, y por la desconfianza que genera el antecedente del chasis de la Navara. En resumen: la aman por confort y precio de compra, la miran de reojo por reventa y por la fama del chasis de la plataforma.
Problemas comunes del ALASKAN usado
Fisuras de chasis en la zona trasera (herencia Navara) — Toda la gama (plataforma D23, 2020 en adelante). La plataforma D23 (la misma de la Nissan Navara NP300 y la Frontier) arrastró en Europa y Asia reportes de fisuras en los largueros a la altura del anclaje de la suspensión trasera, con recalls en algunos mercados. En Argentina no es masivo, pero es EL punto a revisar sí o sí en una unidad usada, sobre todo si fue de trabajo pesado o campo. Revisá largueros, soportes traseros y soldaduras.
EGR y admisión carbonizada — Motor 2.3 dCi (160 y 190 CV). El 2.3 dCi de uso urbano o de trayectos cortos tiende a ensuciar la válvula y el enfriador de EGR, con carbonilla en la admisión: da testigo de motor, tironeo y pérdida de potencia. Muy típico del diésel moderno; se agrava con gasoil de mala calidad y mantenimiento flojo.
Turbo de geometría / actuador (versión biturbo) — Motor 2.3 biturbo 190 CV. En la 2.3 biturbo, el conjunto de turbos y sus actuadores puede dar problemas con los kilómetros: silbido raro, humo o pérdida de potencia arriba. Pedí que la prueben exigida y en frío. La mono-turbo de 160 CV es más simple en este punto.
Ruido de cadena de distribución en frío — Motor 2.3 dCi, sobre todo +120.000 km. La YS23 usa cadena (no correa), y en unidades de alto kilometraje o con service de aceite descuidado aparecen ruidos metálicos en el arranque en frío por tensor/cadena. Escuchá el motor apenas se prende, en frío, antes de comprar.
Suspensión trasera vencida y bujes del multilink — Toda la gama, más en unidades de trabajo. Justamente lo que la hace cómoda (multilink con espirales) es lo que hay que mirar: si la cargaron mucho, los resortes traseros se vencen y la caja queda caída de un lado; los bujes y rótulas del sistema multibrazo hacen ruido con el uso. Fijate que apoye pareja y escuchá crujidos atrás en badenes.
Multimedia que se cuelga — Versiones equipadas 2020-2023. La pantalla (Media Nav / R-Link según versión) se reinicia sola, pierde la conexión del teléfono o queda tildada. Es una molestia de electrónica menor, no mecánica, pero probala completa con cámaras y sensores.
Qué años del ALASKAN comprar y cuáles evitar
Los mejores años: Las 2022-2023 son el punto más equilibrado: la producción local ya venía más aceitada que en el arranque, y en esos años se consiguen las 4x4 biturbo 190 CV automáticas (caja ZF de 7) en versiones Intens e Iconic bien equipadas, que es lo que la mayoría busca.
Años y versiones a evitar: Cuidado con las primeras 2020-2021: son el primer año de ensamble local de la Alaskan y pueden tener detalles de armado y ajustes. Y evitá cualquier año que haya sido de trabajo bruto o campo pesado, más allá del modelo, por el tema del chasis y la suspensión trasera exigida.
Qué versión conviene: La 4x4 biturbo 190 CV automática en Intens o Iconic es la que más conviene y la más buscada: reductora, tracción All Mode y buen equipamiento. La 4x2 mono-turbo 160 CV manual es más barata y simple de mantener, pero tiene menos salida de reventa y menos vocación off-road.
Qué revisar antes de comprar un ALASKAN usado
- Largueros y soportes traseros del chasis: Por el antecedente de fisuras de la plataforma D23/Navara. Buscá grietas, óxido feo o soldaduras/refuerzos caseros en la zona del anclaje de la suspensión trasera.
- Motor en frío apenas arranca: El ruido de cadena de distribución y el humo del turbo se delatan en el primer arranque del día. Andá a verla antes de que la hayan hecho calentar.
- Escaneo de EGR y testigo de motor: El 2.3 dCi ensucia EGR y admisión. Un escáner rápido muestra códigos guardados de EGR, turbo o inyección que a ojo no ves.
- Altura y estado de la suspensión trasera: Los espirales traseros se vencen si la cargaron mucho. Fijate que apoye pareja y escuchá ruidos de bujes del multilink en badenes.
- Historial de service del 2.3 y de la caja: El biturbo vive del aceite al día; la caja automática ZF conviene con cambios de aceite hechos aunque digan que es 'de por vida'. Pedí facturas.
- Uso previo (trabajo vs. particular): Una Alaskan de laburo pesado castiga chasis, embrague (en la manual) y suspensión. Una de uso particular llega mucho más sana al mismo kilometraje.
- Multimedia, cámaras y sensores funcionando: La pantalla es conflictiva; probá reversa, conexión de celular y sensores completos, porque reponerlos o repararlos cuesta.
Mantenimiento, repuestos y consumo
Mantenimiento del diésel: service cada 10.000 km con aceite específico y filtro de gasoil al día (clave por la calidad del combustible en Argentina). No lleva correa de distribución, es cadena, así que ese gasto no existe, pero justamente por eso el aceite al día es innegociable para no estirar la cadena. En la biturbo, no la apagues recién exigida sin dejar bajar los turbos. La caja automática ZF de 7 conviene con cambio de aceite alrededor de los 60-80 mil km aunque el manual la dé como sellada. La gran ventaja: al compartir casi todo con la Nissan Frontier, la disponibilidad de repuestos mecánicos es buena y los precios razonables, pese a ser una Renault; algunos paneles y detalles de carrocería específicos de la Alaskan sí pueden costar un poco más de conseguir.
El RENAULT ALASKAN frente a su competencia
La comparación más honesta no es contra la Hilux sino contra su propia gemela: la Nissan Frontier. Salen de la misma planta de Córdoba, comparten chasis D23, motor 2.3 biturbo y suspensión multilink; son prácticamente la misma camioneta. La diferencia real es de marca y de mercado: la Frontier tiene mejor imagen y reventa (y por eso la pagás más cara, usada y nueva), mientras la Alaskan sale más barata de compra por el logo Renault. Traducido para el comprador: si la vas a usar y no te importa el valor de reventa, la Alaskan te da la misma mecánica por menos plata. Si querés que mañana la vendas fácil y bien, la Frontier o directamente una Hilux te van a jugar mejor. Contra la Hilux, la Alaskan gana en confort de marcha y suele ser más barata, pero pierde en fama de indestructible, red de servicio y reventa.
¿Conviene comprar un RENAULT ALASKAN usado? El veredicto
Sí, conviene como compra inteligente si sabés lo que estás comprando: una mecánica de Nissan Frontier a precio de Renault, con la pickup más cómoda del segmento, siempre que revises el chasis trasero y el historial del 2.3. Es una oportunidad para el que prioriza uso sobre reventa.
Para quién sí: Para el que quiere una pickup grande, cómoda y bien equipada para uso mixto (familia, ruta, algo de campo liviano) y le saca provecho a pagar menos que por una Hilux o Frontier equivalente, sin obsesionarse con el valor de reventa.
Para quién no: Para el que la va a reventar de trabajo pesado todos los días (ahí el chasis y la suspensión multilink sufren más que unos elásticos de Hilux) o para el que compra pensando en revenderla bien en dos años: la Alaskan se deprecia más que sus rivales.
Cuánto vale un ALASKAN usado hoy
Antes de discutir el precio, cruzá lo que te piden con la tabla de valuación oficial por año que tenés en el sitio: la Alaskan se revende por debajo de una Frontier o Hilux equivalente, así que un precio 'de Frontier' en una Alaskan es sobreprecio. Usá la tabla del año exacto para no pagar de más.
Antes de ofertar, mirá la valuación fiscal oficial por modelo y año para no pagar de más — y recordá que el precio de aviso no dice nada de la historia legal del auto.

Las opiniones y la mecánica las ves a ojo; la historia legal de ESE auto —deuda, prenda, embargo, titular real y kilómetros— solo la ves con el Informe de Dominio por patente.
Qué revela el informe del vehículo
Un solo PDF cruza lo que hoy está partido en decenas de organismos. Esto es lo que vas a ver:
Cómo se hace, paso a paso
Preguntas sobre el RENAULT ALASKAN
Lo que la gente pregunta antes de comprar.
¿Qué años del Renault Alaskan conviene evitar?
¿Es confiable el motor 2.3 dCi biturbo de la Alaskan?
¿Cuántos kilómetros aguanta una Alaskan?
¿Es verdad lo del chasis fisurado de la Navara y la Alaskan?
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Fuentes oficiales citadas como referencia · patentedigital.com